Te frustra ser una persona sarcástica y quieres cambiar pero no sabes cómo

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El sarcasmo en exceso puede hacer que una persona parezca falsa, pasiva agresiva e insensible. Algunas veces se utiliza cuando uno se siente molesto, desconfiado y frustrado por algo y no puede encontrar el coraje de hablar directamente sobre eso.

Toma nota cada vez que digas algo sarcástico. Si deseas dejar de ser sarcástico, lo primero que tendrás que hacer es determinar cómo y cuándo lo usas. Si eres una persona muy sarcástica, esto puede ser una tarea difícil. Es posible que no te percates de cada vez que utilices el sarcasmo o se te podría escapar antes de que te des cuenta.

Presta atención a cada palabra que salga de tu boca y anota cada vez que digas algo sarcástico.

¿A quién se lo dijiste? ¿Por qué? ¿Te sentiste enojado, molesto, frustrado, celoso o inseguro? Trata de averiguar qué provocó que digas algo sarcástico.

Identifica tus “situaciones desencadenantes”. Son las situaciones que provocan el sarcasmo de tu parte y puedes identificarlas viendo tu lista de comentarios sarcásticos. ¿Qué tuvieron en común los incidentes? Tal vez notes que utilizas el sarcasmo cada vez que te sientes avergonzado. Quizás recurras al sarcasmo cuando te sientes enojado o estás a la defensiva. Al averiguar qué provoca que uses el sarcasmo, podrás estar en guardia cuando estés en esas situaciones de nuevo.

Recuerda la cita: “Di lo que piensas y haz lo que dices”. Si no piensas lo que dices y no quieres que tu nombre aparezca en el papel, ¡simplemente no lo digas!

Valora el uso del sarcasmo. En una escala del 1 al 10, ¿cuán sarcástico eres? Si sabes que estás en un 9 o 10, tendrás que trabajar realmente fuerte para romper ese hábito. Si solo dices un comentario sarcástico de vez en cuando, tendrás una clasificación más baja y no harás una revisión total del lenguaje. Una vez que trabajes en cambiar tu discurso, podrás clasificarte tú mismo de nuevo.

Si utilizas el sarcasmo varias veces al día, estarás en un extremo superior del espectro. Si notas que solo lo utilizas un par de veces a la semana, estarás en el extremo inferior del espectro.

Al ser honesto contigo mismo sobre dónde te encuentras, podrás medir mejor tu progreso.

 

Recuérdate por qué quieres reducir el sarcasmo. 

  • Tal vez viste ser sarcástico a un amigo y te diste cuenta de cuán poco favorecedor es eso.
  • Quizás heriste los sentimientos de alguien sin intención y quieres trabajar en hablar con más amabilidad.

Sea cual sea tu razonamiento, asegúrate de recordártelo regularmente. Puedes llegar a ser la persona que quieres ser, simplemente tendrás que estar enfocado en tu objetivo.

Trata de anotar esos recordatorios y publícalos en algún lugar que veas todos los días.

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